Qué hacer cuando todo va mal
Cuando estaba más pequeña, alrededor de los doce o trece años, pensaba que si tu vida amorosa estaba bien, el resto no importaba. Mi vida, obviamente, era muy distinta en aquel entonces. Mi perspectiva estaba sesgada por la inmadurez y sobre todo por mi falta de problemas. ¿Si no me preocupaba por dinero o por lo que comería más tarde, que otra cosa podría preocuparme más que mi situación sentimental? Considerando la persona profundamente sentimental que siempre he sido, pensaba que mis relaciones románticas siempre ocuparían el lugar de prioridad en mi vida. Ahora, aunque esto sigue siendo una de mis prioridades, he llegado a comprender cuán mal puede ponerse el resto de tu vida. En las últimas semanas me quedé sin trabajo y con ello sin estabilidad económica a causa de una serie de decisiones tomadas a ciegas y tal vez sin el cuidado suficiente. Mi situación es especialmente difícil, pues, en un sentido práctico, nadie puede ayudarme más que yo misma. Mi vida estuvo resuelta durant...