A mis papás:
Ha pasado mucho tiempo desde
que les rogaba porque jugaran conmigo y mi hermano, desde que me dictaban en
inglés -aún sin conocer tanto el idioma- con tal de que estudiara o desde que
peleábamos por cosas que ahora me parecen tontas. El tiempo nunca deja de
avanzar y los cambios y separaciones que esperamos durante el transcurso de mi
vida han comenzado a ocurrir. Es ahora que estoy lejos de ustedes que he
comenzado a realmente ser consciente de la importancia de conectar con nuestro origen,
y de lo afortunada que soy de que mi origen sean ustedes. Gracias a ustedes y a
la manera que escogieron de criarme es que soy quien soy, pero escribo esto
para expresar una certeza a la que he llegado después de mucho pensarlo: todo
lo bueno -y sólo lo bueno- que habita en mí y que logro materializar y expresar
es producto de lo que ustedes sembraron dentro mío. Aprendí del amor al sentir lo mucho que me quieren y al
ver la variedad de tempestades que están dispuestos a soportar por mí;
entonces, si alguna vez he llegado a amar, es porque lo aprendí de ustedes. Amar
debería ser suficiente y con eso me conformaría, pero ustedes me enseñaron todo
lo valioso que sé cada vez que yo veía cómo hacían -o dejaban de hacer-
cualquier gesto o acción. Mucho de lo que
me enseñaron apenas he comenzado a entenderlo, y sé que entre más pase el
tiempo, más fácil me será comprender todo lo que hemos pasado juntos.
Ahora que estamos lejos deben saber que están en cada uno
de mis gestos de bondad, honestidad, buen humor, simpatía, introspección,
fuerza y, sobre todo, en cada una de las veces en que a través del amor logro
olvidarme del egoísmo y pongo a los demás antes que a mí misma, tal como ustedes
lo han hecho conmigo durante toda mi vida. Sé que además de mis papás son personas con
sus propias inquietudes, errores y aspiraciones, pero esto no cambia ni
cambiará lo mucho que los amo y lo que significan para mí. Sé que con el tiempo
me convertiré en la persona que quiero ser, y también sé que ustedes aprenderán
a amarme a pesar de cada cambio en lo que soy y que esto ocurrirá casi instantáneamente
cada vez. Pueden confiar en que siempre seré quien debo ser, apegada siempre al
amor que ustedes sembraron dentro de mí. Ojalá algún día pueda pagarles siquiera
la mitad de todo lo que han hecho por mí. Gracias por ser mis papás, por sus
aciertos y por todos sus errores, gracias por moldearme con amor, amabilidad y
generosidad aún cuando todo estaba en contra. Nunca dejaré de amarlos.
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