La importancia del perdón


Últimamente ha estado de moda decir que cada quien decide cuánto nos afecta algo que nos ha hecho otra persona. Que uno no tiene control sobre las acciones de una persona, mas sí sobre nuestra reacción. Creo que esto último es real, pero también creo que los seres humanos poseemos una increíble capacidad para dañar a otros. Mi historial de relaciones conflictivas es largo, pero la primera realmente hizo mella en mí. Sucedió cuando mis emociones y mi personalidad aún estaban en formación, por lo que todo aquello, hasta cierto punto, moldeó mi manera de ver la vida para siempre. Cuando escribo la palabra formación mi mente se remite a la que mencionan en mi escuela y se refiere a un proceso constructivo y beneficioso.  En mi caso fue todo lo contrario. Todas esas malas experiencias me encontraron con las emociones tiernas, y cosas que quizá ahora no me habrían afectado tanto, en aquel entonces generaron pensamientos y dolor que probablemente aún tengan el poder de surgir desde mi inconsciente para arruinar mis relaciones. Fue una relación ausente, con más bajas que altas y cuyas cosas buenas me cegaban a todo el daño que se estaba generando en mí. Caí en la trampa justo cuando estaba a punto de salir una y otra vez, sin tener consideración por mi propio dolor. Aún me faltaba mucho tiempo -y heridas- para comprender que, si yo no cuidaba mi bienestar emocional, nadie más lo haría. Mi primer amor y yo podíamos hablar y reír por horas, y eso a mí me convencía de que simplemente debíamos estar juntos y, que si ahora no era así, tarde o temprano estaríamos juntos de nuevo. Lo quise mucho y la atracción era irresistible, y me empecinaba en creer que la felicidad y tranquilidad que sentía cuando estábamos bien era suficiente y capaz de invisibilizar lo malo. Aún hoy me cuesta trabajo razonar el por qué tuve que pasar por ese sufrimiento durante tanto tiempo. ¿Todo el dolor que genera una relación fallida es necesario en la vida de cada ser humano? ¿Conocer la tristeza y la desesperación de un mensaje no contestado donde desnudas tus sentimientos es realmente necesario? ¿Necesitaba aquella experiencia en específico que me hizo temerle a la oscuridad? Con el tiempo llegué a comprender que hay cosas que nunca sabré, en específico de las cosas malas a las que es casi imposible encontrarles algo bueno. Resignarme a esto me costó muchísimo, pero me ha ayudado en otras situaciones difíciles. De igual manera y después de casi dos años, comprendí que la única manera de atravesar la tristeza que te quema y te impide avanzar, es perdonar incondicionalmente. Casi siempre, este es un proceso unilateral; es decir, donde perdonas aunque no te lo hayan pedido, pues es posible que la otra persona siga defendiendo su inocencia. Lo perdoné a él y me perdoné a mí por haber permitido que pasara. Luego de meses de auto recriminaciones, comprendí que en ese entonces era más joven y sabía aún menos que ahora después de otras relaciones difíciles. Perdonar esos años ciertamente no me hizo feliz -ciertas cosas son imborrables- pero me dio paz, y la paz es tan valiosa como la felicidad. Hace tiempo perdoné y desde entonces mi corazón se siente un poco más limpio y un poco menos pesado. Confío en que pronto podré sacar algo bueno de todos los dolores en apariencia innecesarios en su intensidad. Confío en mi capacidad de vencer al dolor con amor porque, después de todo, un corazón que perdona es un corazón que ama.

Comentarios

  1. Todo lo malo que nos pasa en la vida creo yo firmemente que es para dejarnos una enseñanza.
    En este caso, que cosas quiero en mi próxima relación, que cosas no voy a permitir en ella, nos enseña hasta donde está nuestro límite y nos enseña a decir un fuerte NO!!!!
    YA BASTA!!!

    Perdonar es un proceso que nos ayuda a seguir adelante, perdonarnos es el acto más grande de amor hacía nosotros mismos.
    Soltar y dejar ir es lo más sano, el no aferrarse, destruir todo aquello que construimos con el otro.

    Cuando sobrevivimos a estos acontecimientos difíciles y vemos con otros ojos la vida, nuestra vida...
    Eso...
    Eso es resiliencia y esa es la respuesta a porque nos pasó tanta mierda que parece que es innecesaria y dolorosa...

    No solo vas a aprender tú
    Aprenderán los demás a través de tu experiencia y dolor.
    Esa es la recompensa...
    El enseñarle tu dolor a otros para que estos sepan también por donde no.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias por tu comentario! En realidad lo aprecio y estoy de acuerdo contigo.

      Borrar
    2. Por nada 😊
      Espero que los problemas del día a día no te hagan perder ni las ilusiones ni las esperanzas de que algunas personas son distintas y que alguno a de llegar sin ser "tóxico" para ti.

      Mucho éxito!!!
      No todo el mundo es una mierda
      Yo aún creo en algunas personas.

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Rosita

Desmemoria

El sargazo de junio