La importancia de la soledad


Una variedad de personas me ha acompañado a lo largo de mi vida, pero la verdad es que durante mucho tiempo lo más normal para mí era estar sola. Cuando digo esto las tardes que pasaba paseando en bicicleta vienen a mi mente. Salía de mi casa a eso de las tres y no regresaba hasta que oscurecía; horas de no decirle una palabra a nadie, de estar completamente sola y como aislada de lo que sucedía a mi alrededor. Ahora pienso que podía darme estos lujos de estar sola porque tenía a donde regresar cada vez. Regresaba a mi casa, con mi familia, y de nuevo formaba parte de algo que no había cambiado, aunque lo hubiera dejado por algunas horas. Hace unos días, el día anterior a mi regreso a Hermosillo, escribí que estar sin tu familia es tan abrumador porque no te queda otro remedio más que enfocarte en ti mismo. Cada quien define a la soledad como le acomoda, y para mí la soledad es estar conmigo misma y nada más. Tener que encontrar algo qué hacer, por mí y para mí, que no afecte o beneficie a nadie más que a mí. Habrá personas que adoren esta idea, en especial aquellas que no han tenido la oportunidad de dejar su hogar familiar, pero la verdad es que resulta algo intimidante. Es como si a veces tenerte a ti mismo no fuera suficiente, como si no confiaras en ti para mantenerte a flote, y más que a flote, para mantenerte feliz. ¿Alguna vez han pensado en cómo siempre estamos buscando algo en qué distraernos? Pues convivir con otras personas nos distrae de nosotros mismos, con conflictos y problemas ajenos por resolver. Entonces, si estás solo, no te queda más que resolver tus propios problemas, o, en su defecto, buscar maneras de ignorar esos problemas. Para quienes no han tenido la oportunidad de convivir consigo mismos por más de unas horas a la semana, esto resulta de lo más difícil. Va más allá de lo práctico (lavar tu propia ropa, cocinar tu propia comida, etc.) y puede trastornar nuestra realidad si lo miramos con el enfoque incorrecto. ¿Qué tan importantes son los vínculos entre seres humanos? A mi parecer, de las cosas más importantes que hay en la vida, en especial aquellos que están fundamentados en el amor. Mi mamá hasta dice que debemos tener a alguien con quien pelear-en mi caso, esta persona siempre fue mi hermano. Cuando podía regresar físicamente a mi familia al finalizar el día me sentía perfectamente capaz de estar sola, pero ahora que no es posible la soledad me aterra. Es aquí lejos de mi familia que desarrollé mi preferencia por estar siempre acompañada. Aunque aún me falta tiempo y experiencia para aprender a convivir conmigo misma sin asustarme, pienso que comprender el por qué de mi malestar es un gran primer paso. Saber qué es lo qué pasa dentro de nuestras mentes y emociones es el primer paso para sentirnos mejor, ¿no lo creen? Además, buscando soluciones, me di cuenta que aunque deje a mi familia todo sigue igual, siempre puedo regresar y todo estará como lo dejé. Lo único que ha cambiado es que ahora no los dejo por horas para ir a andar en bicicleta, sino por semanas o meses para buscar lo que es mejor para mí. No puedo escapar de mí misma, mucho menos del futuro. Todos en algún punto debemos aceptar que el cambio es y siempre será la única constante. Es lo que, de alguna manera, le da sentido a la vida, lo que nos permite ir y venir y darle forma a nuestra existencia. Si quieres que algo muera, déjalo quieto.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Rosita

Desmemoria

El sargazo de junio